viernes, 18 de diciembre de 2009

Todas las ovejas de Jehová son preciosas



Los pastores confiables y amorosos de tiempos bíblicos se sentían responsables de cada una de las ovejas. Lo mismo debe ser cierto de los pastores espirituales. Esto es lo que enseñan las palabras de Pablo: “Presten atención [...] a todo el rebaño”. (Hechos 20:28.) ¿Quiénes están incluidos en “todo el rebaño”?
Jesús dio una ilustración de un hombre que tenía cien ovejas y emprendió una búsqueda de una que se había descarriado para traerla de nuevo al rebaño. (Mateo 18:12-14; Lucas 15:3-7.) De igual manera, el superintendente debe preocuparse por cada uno de los miembros de la congregación. Jehová Dios pone el ejemplo perfecto en cuanto a mostrar misericordia a las ovejas descarriadas. Nuestro compasivo Pastor dice: “A la perdida buscaré, y a la dispersada traeré de vuelta, y a la quebrada vendaré y a la doliente fortaleceré”. (Ezequiel 34:15, 16; Jeremías 31:10.) Para imitar este ejemplo sobresaliente se ha dispuesto amorosamente que los pastores de tiempos modernos visiten a las personas expulsadas a fin de que estas puedan aceptar su ayuda. Estos esfuerzos misericordiosos por recuperar a las ovejas perdidas han producido muy buenos resultados.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Cómo ver la belleza que nos rodea



“En todos los idiomas, una de nuestras primeras frases es: ‘¡Déjeme ver!’”—William White, Jr.
EL PEQUEÑO que sigue con la mirada a la mariposa que revolotea, el matrimonio de edad que contempla una hermosa puesta de sol, el ama de casa que admira sus rosas..., todos están centrando momentáneamente su atención en la belleza.
Como la belleza de la creación de Dios se encuentra en todas partes, no es necesario viajar centenares de kilómetros para contemplarla. Cierto, un paisaje realmente imponente quizás quede muy lejos, pero en nuestro propio entorno podemos encontrar impresionantes obras de arte si las buscamos, y, lo que es más importante aún, si sabemos buscarlas.
Muchas veces se dice que “la belleza es subjetiva, está en los ojos de quien la contempla”. Lo que sucede es que, aunque la belleza esté ahí, no todo el mundo repara en ella. Quizás nos haga falta un cuadro o una fotografía para percatarnos de que algo es bello. Seamos artistas o no, podemos aprender a ver con mayor claridad, a percibir la belleza que nos rodea. En otras palabras, tenemos que salir y mirar las cosas con otros ojos.
Pero, ¿qué deberíamos buscar? Podríamos empezar por aprender a fijarnos en los cuatro elementos básicos de la belleza. Estos elementos pueden percibirse en casi toda faceta de la creación de Jehová. Cuantas más veces nos detengamos para observarlos, más disfrutaremos de las obras de arte divinas.

sábado, 12 de diciembre de 2009

TESTIMONIO DE LOS CIELOS VISIBLES



El salmista escribió: “Los cielos están declarando la gloria de Dios; y de la obra de sus manos la expansión está informando. Un día tras otro día hace salir burbujeando el habla, y una noche tras otra noche manifiesta conocimiento. No hay habla, y no hay palabras; no está oyéndose ninguna voz de parte suya. Por toda la tierra ha salido su cordel de medir, y hasta la extremidad de la tierra productiva sus expresiones. En ellos ha establecido una tienda para el sol, y es como un novio cuando sale de su cámara nupcial; se alboroza como un hombre poderoso de correr en una senda. De una extremidad de los cielos es su salida, y su circuito terminado alcanza hasta sus otras extremidades; y nada hay que se oculte de su calor.”—Sal. 19:1-6.
De esta manera poética, el salmista David indicó que los cielos visibles —el Sol, la Luna y las estrellas— declaran la gloria de Dios. La gran cantidad de cuerpos celestes, sus movimientos ordenados y dignos de confianza y el propósito provechoso que tienen suministran magnífico testimonio acerca de un Dios de sabiduría, poder y benevolencia. El Dios que ha puesto tan buen orden en el universo visible tiene que ser infinitamente sabio y poderoso. Por ejemplo, cuando consideramos lo mucho que depende del Sol la vida que hay en la Tierra, tenemos que concluir que el Hacedor del Sol se interesa profundamente en las cosas animadas. Al revelar ciertas cualidades admirables de Jehová Dios,los cielos visibles ciertamente están declarando Su gloria.

jueves, 10 de diciembre de 2009

SIGAMOS CORRIENDO LA CARRERA CON AGUANTE


Verdaderamente tenemos mucho por lo cual mirar hacia adelante. ¡Cuán brillantes son las expectativas, no solo para el futuro inmediato sino también para los mil años que están delante! Nuestro derrotero ha sido asemejado a una carrera y se pudiera decir que nos encontramos en el último trecho de ella. ¿Qué sugiere una carrera? ¿No sugiere intenso esfuerzo y concentración sobre la meta, la de ganar la carrera? De hecho, ésta es la mismísima cosa que se nos insta a hacer: “Quitémonos nosotros también todo peso [sea materialismo o tendencias pecaminosas de la carne] y el pecado que fácilmente nos enreda [pérdida de fe], y corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros, mirando atentamente [a] . . . Jesús.”—Heb. 12:1, 2.
Sí, Jesús nos dio el ejemplo y nos aconseja: “Sigan, pues, buscando primero el reino y Su justicia.” (Mat. 6:33)

martes, 8 de diciembre de 2009

"PRONTO UN NUEVO MUNDO"


Dios ha prometido que mediante su Reino celestial pronto removerá de la Tierra todas las condiciones deprimentes. Su Palabra declara: “Voy a crear nuevos cielos y una nueva tierra; y las cosas anteriores no serán recordadas, ni subirán al corazón. Pero alborócense y estén gozosos para siempre en lo que voy a crear”. (Isaías 65:17, 18.) Estas palabras se cumplieron primero allá en 537 a.E.C., cuando la antigua nación de Israel fue restaurada a su tierra de procedencia. Entonces Su pueblo cantó: “Nos pusimos como los que estaban soñando. En aquel tiempo nuestra boca se llenó de risa, y nuestra lengua de clamor gozoso”. (Salmo 126:1, 2.) ¡Cuánto más grandioso será el cumplimiento final de esta conmovedora profecía que pronto se realizará en el nuevo mundo de Dios! (2 Pedro 3:13; Revelación 21:1-4.)
Bajo el Reino de Dios (los “nuevos cielos”), una sociedad justa de personas en la Tierra (la “nueva tierra”) será elevada a perfecta salud emocional, física y espiritual. Esto no significa que esas personas no recordarán el pasado, pero debido a todas las cosas placenteras en que pensarán entonces, y que las alegrarán, no habrá razón para que busquen en su memoria las experiencias tristes del pasado ni para que cavilen en ellas. ¡Imagínese poder uno levantarse cada mañana con la mente clara y despejada, deseoso de emprender sus actividades diarias... y nunca más sufrir de depresión!

domingo, 6 de diciembre de 2009

Tenga fe en las promesas de Jehová



¿Podemos tener fe en las promesas de Jehová? Escuche lo que él dice mediante su profeta Isaías: “Acuérdense de las primeras cosas de mucho tiempo atrás, que yo soy el Divino y no hay otro Dios, ni nadie semejante a mí; Aquel que declara desde el principio el final, y desde hace mucho las cosas que no se han hecho; Aquel que dice: ‘Mi propio consejo subsistirá, y todo lo que es mi deleite haré’”. La última parte del versículo 11 dice: “Hasta lo he hablado; también lo haré venir. Lo he formado, también lo haré” (Isaías 46:9-11). Sí, podemos tener fe en Jehová y en sus promesas con tanta seguridad como si estas ya se hubieran cumplido. La Biblia lo expresa de este modo: “Fe es la expectativa segura de las cosas que se esperan, la demostración evidente de realidades aunque no se contemplen” (Hebreos 11:1).

Usted nunca está solo


Hay ocasiones, en que quizás se sienta solo. Esto es especialmente cierto cuando uno está desalentado, desanimado o siente desesperación. Sea cual sea la causa del desaliento, la persona debe recordar que puede arrojar su carga de inquietud o frustración sobre Jehová, como dijo el salmista: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo.” (Sal. 55:22) Podemos estar seguros de que Jehová Dios no permitirá que sus siervos tambaleen o caigan en la ruina. Pero aquí hay una advertencia: No asuma una actitud independiente. Más bien, apóyese en Jehová Dios; completamente dependa de él. Entonces él lo sustentará y no dejará que usted caiga.—Pro. 3:5-7.
La oración es una manera por la cual mostramos nuestra confianza en Dios por la cual podemos arrojar nuestras cargas sobre él. Jamás desatienda el medio de la oración. (Efe. 6:18)

sábado, 5 de diciembre de 2009

¿Por qué demostrar nuestro aprecio a Dios?




La vida misma es un don de Dios por el cual debemos estar agradecidos. De hecho, Jehová suministra todas las cosas buenas y provechosas. (Hechos 17:24, 25) Entre esas cosas buenas, el cántico susodicho menciona las siguientes: la luz espiritual preciosa (Salmo 43:3; Juan 17:3); el privilegio de la oración (Proverbios 15:8); el sacrificio expiatorio del Hijo de Dios, Jesucristo (Romanos 6:23; 1 Juan 2:1, 2); la dirección o guía bíblica para hacer la voluntad divina (Salmo 40:8; 119:9-16, 105); la amorosa hermandad cristiana (1 Pedro 2:17); la guía del espíritu santo, o fuerza activa, de Dios (Salmo 143:10); y las bendiciones eternas del reino que reemplazarán a toda maldad. (Mateo 6:9, 10; Revelación 11:15-18; 12:9-12) Estas son algunas de las cosas por las cuales los testigos de Jehová dan gracias a Dios cuando cantan en sus reuniones de congregación.
Hay tantas razones por las cuales demostrar nuestro aprecio a Dios. Pues, ¡piense en las ocasiones en que despierta durante una hermosa mañana! La luz del Sol resplandece brillantemente, usted oye a los pájaros cantar, y huele la fragancia de las flores, o el olor del heno recién cortado. Emocionado, usted dice: “¡Qué bueno es estar vivo!” No obstante, ¡qué apropiado es expresar su aprecio a Aquel que hizo posible todo esto
!

EDIFICANDO UNA BUENA CONCIENCIA



La conciencia cristiana se edifica por medio de estudiar la Palabra de Dios y comprender y apreciar los principios que se encuentran en ella. Dios no ha dejado a los humanos en ignorancia en cuanto a cuáles prácticas son correctas y cuáles son incorrectas. No, sino que ha provisto su Palabra la Biblia para que por medio de usarla los cristianos maduros puedan ‘tener sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto.’—Heb. 5:13, 14.
Sin embargo, hay millones de personas que durante la mayor parte de su vida han vivido según las normas de este presente sistema de cosas, ni siquiera dándose cuenta de que eran faltas de honradez. No se les ha entrenado apropiadamente a distinguir lo correcto de lo incorrecto. Quizás usted sea una de estas personas. Sin embargo, es posible que recientemente haya comenzado a estudiar la Biblia y esté comenzando a discernir que Dios desaprueba ciertas prácticas. ¿Qué hará usted?
La decisión prudente es obrar en armonía con su conciencia entrenada por un estudio de la Palabra de Dios. Es verdad que en algunos casos esto quizás signifique amoldarse a un nivel de vida inferior en lo material para ajustar su vida de modo que armonice con los principios bíblicos. Pero, ¡vale la pena! El placer de una conciencia limpia tanto ante Dios como ante los hombres es de mucho mayor valor que cualesquier posesiones materiales.
Lo que se requiere para vivir honradamente es fe genuina y un amor verdadero a Dios. ¿Cree usted realmente en las promesas de Dios de que bendecirá a sus siervos con vida eterna en su nuevo sistema de cosas? (2 Ped. 3:13; Sal. 37:29) Si usted lo cree, y realmente ama a Dios, sinceramente se esforzará por ser honrado y hacer lo que es recto a sus ojos. “El que quiere amar la vida y ver días buenos, reprima su lengua de lo que es malo y sus labios de hablar engaño, antes apártese de lo que es malo y haga lo que es bueno.”—1 Ped. 3:10, 11.

jueves, 3 de diciembre de 2009


¿Dónde está ubicado el Reino de Dios? ¿Quién es su Rey? ¿Hay otras personas que gobiernen con el Rey? En caso afirmativo, ¿cuántas?
¿Qué nos indica que vivimos en los últimos días?
¿Qué hará el Reino de Dios en el futuro por la humanidad?

Cuando Jesús estuvo en la Tierra, enseñó a sus seguidores a pedir en oración que venga el Reino de Dios. La palabra española reino se relaciona con un gobierno regido por un rey. El Reino de Dios es un gobierno especial. Está establecido en el cielo y gobernará sobre la Tierra. Santificará el nombre de Dios, es decir, lo hará santo. Hará que se efectúe la voluntad de Dios en la Tierra tal como en el cielo. (Mateo 6:9, 10.)


Dios prometió que Jesús llegaría a ser el Rey de Su Reino. (Lucas 1:30-33.) Cuando Jesús estuvo en la Tierra, demostró que sería un Gobernante bondadoso, justo y perfecto. Cuando regresó al cielo, no fue entronizado enseguida como Rey del Reino de Dios. (Hebreos 10:12, 13.) En 1914, Jehová le dio a Jesús la autoridad que le había prometido. Desde entonces, Jesús ha gobernado en el cielo como Su Rey nombrado. (Daniel 7:13, 14.)

Jehová también ha escogido a algunos hombres y mujeres fieles de la Tierra para que vayan al cielo. Estas personas gobernarán a la humanidad al lado de Jesús como reyes, jueces y sacerdotes. (Lucas 22:28-30; Revelación 5:9, 10.) Jesús llamó a estos cogobernantes en su Reino un “rebaño pequeño”. Son un total de 144.000. (Lucas 12:32; Revelación 14:1-3.)

Tan pronto como Jesús llegó a ser Rey, echó a Satanás y sus perversos ángeles del cielo y los arrojó a la región de la Tierra. Por eso las condiciones han empeorado tanto en la Tierra desde 1914. (Revelación 12:9, 12.) Guerras, hambres, pestes, aumento del desafuero..., todo ello forma parte de una “señal” que indica que Jesús está gobernando y que este sistema se encuentra en sus últimos días. (Mateo 24:3, 7, 8, 12; Lucas 21:10, 11; 2 Timoteo 3:1-5.)

Jesús pronto juzgará a las personas y las separará como un pastor separa a las ovejas de las cabras. Él considerará “ovejas” a aquellos que hayan demostrado ser sus súbditos leales, y les otorgará vida eterna en la Tierra. Las “cabras” serán los que hayan rechazado el Reino de Dios. (Mateo 25:31-34, 46.) En el futuro cercano, Jesús eliminará a todas las personas semejantes a cabras. (2 Tesalonicenses 1:6-9.) Si usted desea ser una de las “ovejas” de Jesús, tiene que prestar atención al mensaje del Reino y actuar en conformidad con lo que aprende. (Mateo 24:14.)


Bajo la gobernación de Jesús, ya no habrá más odio ni prejuicio
La Tierra está dividida en muchos países y cada uno tiene su propio gobierno. Las naciones suelen combatir entre sí. Pero el Reino de Dios reemplazará a todos los gobiernos humanos. Será el único gobierno en toda la Tierra. (Daniel 2:44.) Entonces ya no habrá más guerras, crímenes ni violencia. Todas las personas vivirán juntas en paz y unidad. (Miqueas 4:3, 4.)

Durante el Reinado Milenario de Jesús, las personas fieles llegarán a ser perfectas y toda la Tierra se convertirá en un paraíso. Para el final de los mil años Jesús habrá hecho todo lo que Dios quería que hiciera. Entonces entregará el Reino a su Padre. (1 Corintios 15:24.) ¿Por qué no les explica a sus amigos y seres queridos lo que el Reino de Dios hará?

MAGNÍFICOS PRIVILEGIOS PARA LOS JÓVENES


Hoy dentro de la organización terrestre de Jehová hay magníficos privilegios de servicio para los jóvenes dedicados. Estos privilegios los ponen en situación de llevar a cabo trabajo significativo que beneficia a sus semejantes. Pero, más importante que eso, honra a su Creador. Uno de los privilegios es el de emplear una porción grande de su tiempo en proclamar los propósitos de Dios y enseñar a la gente las verdades libertadoras que se encuentran en su Palabra escrita. A esto se le llama el servicio de precursor. Pudiera compararse al trabajo ministerial que llevó a cabo Pablo, un apóstol de Jesucristo. Dedicaba la mayor parte de su tiempo a este excelente modo de servir a su Creador.
Tal como Pablo trabajaba parte de su tiempo en una ocupación seglar para sufragar sus propios gastos, así lo hacen hoy los precursores. (Hech. 18:3; 20:34) Estos siervos de tiempo cabal de Jehová emprenden trabajos seglares de tiempo parcial para poder dedicar por lo menos 50 horas al mes a realmente predicar y enseñar los propósitos de Dios en los hogares de la gente.

martes, 1 de diciembre de 2009

¿QUE EXIGE DIOS DE NOSOTROS?


Una lamentable estadística que tiene que ver con la vida de familia es la de los abortos. Según un informe de las Naciones Unidas, se calcula que todos los años se interrumpen deliberadamente al menos cuarenta y cinco millones de embarazos. Cada uno de esos abortos constituye una tragedia. El conocimiento bíblico ayudó a una mujer de las Filipinas a no engrosar esa estadística.
Los testigos de Jehová entraron en contacto con esta mujer, quien aceptó el folleto para el estudio bíblico titulado ¿Qué exige Dios de nosotros? y se puso a estudiar la Biblia. Meses más tarde dijo por qué. La primera vez que la visitaron los Testigos, estaba embarazada, pero tanto ella como su esposo habían decidido que abortara. No obstante, la fotografía del feto que aparece en la página 24 del folleto le llegó al corazón, y su explicación bíblica de que la vida es sagrada porque ‘con Dios está la fuente de la vida’, la persuadió a no deshacerse de su hijo (Salmo 36:9). Actualmente es madre de un niño precioso y saludable.

!EL TIEMPO ESTA REDUCIDO!


Ahora nos hallamos en el mismísimo umbral del nuevo sistema de cosas. La destrucción del sistema de cosas actual es inminente. (2 Ped. 3:7-13; 1 Juan 2:15-17) Satanás el Diablo está por efectuar su ataque total contra los siervos de Dios. ¿Tenemos temor? ¿Estamos siendo fortalecidos para enfrentarnos a las pruebas del futuro? Impávidamente, en las palabras de Pablo, decimos: “Para todas las cosas tengo la fuerza en virtud de aquel que me imparte poder.”—Fili. 4:13.
Continuaremos nuestro estudio personal de la Palabra de Dios, y reuniéndonos en las reuniones de la congregación. Oraremos sin cesar a Jehová pidiendo guía y fuerza, y vigorosamente nos ocuparemos en hacer su voluntad. Dios ha prometido: “De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé.” Creemos esto con todo nuestro corazón, y firmemente decimos: “Jehová es mi ayudante; no tendré miedo. ¿Qué puede hacerme el hombre?” (Heb. 13:5, 6) ¡Sí, podemos aguantar las pruebas del futuro con la fuerza que proviene de Dios!

COMO MANTENER LA ACTITUD CORRECTA


La solución tiene que ver principalmente con nuestra actitud como testigos de Jehová. Para empezar, siempre veamos el lado positivo. En muchos lugares, por necesidad el territorio se abarcaría con mayor frecuencia una vez que hubiera más publicadores por población al adelantar la obra hacia el fin. Pero ¿no hemos orado por eso? (2 Tesalonicenses 3:1.) ¡Lo que ahora vemos debería regocijarnos y convencernos de que estamos en las etapas finales de la obra de hacer discípulos! Se está predicando el Reino, como predijo Jesús. Y hasta en los lugares donde la gente ‘no escucha nuestras palabras’, el que estemos activos predicando el Reino les sirve de advertencia. Recuerde que, además de hacer discípulos, proclamamos las buenas nuevas “para testimonio”. (Mateo 10:14; 24:14.)

domingo, 29 de noviembre de 2009

NOMBRES ESCRITOS......EN EL LIBRO DE LA VIDA


“libro de la vida”. Al parecer, en un sentido figurado, Jehová ha estado escribiendo nombres en el libro de la vida desde la “fundación del mundo”. (Rev 17:8.) Jesucristo relacionó el tiempo de Abel con la “fundación del mundo”, lo que indica que en este contexto la palabra “mundo” se refiere al mundo de la humanidad redimible. Este mundo tuvo su origen cuando nacieron los hijos de Adán y Eva. (Lu 11:48-51.) El nombre de Abel debe haber sido el primero que se registró en ese rollo simbólico.
Sin embargo, los nombres que aparecen en el rollo de la vida no son los de personas a las que se ha predestinado a ganarse la aprobación de Dios y la vida, puesto que según las Escrituras los nombres pueden ‘borrarse’ del “libro de la vida”. Por lo tanto, parece ser que el nombre de una persona se escribe en el “libro de la vida” cuando llega a ser siervo de Jehová, y solo permaneciendo fiel puede conservar su nombre en este libro. (Rev 3:5; 17:8; compárese con Éx 32:32, 33; Lu 10:20; Flp 4:3; véase también VIDA.)

viernes, 27 de noviembre de 2009

¿POR QUE HAY QUE LUCHAR TENAZMENTE POR LA FE?


Los destinatarios de la carta bíblica de Judas eran “llamados [...] y conservados para Jesucristo”. ¿Se dice acaso que su salvación fuera segura, dado que habían ‘aceptado a Jesús’? No, pues Judas instó a aquellos cristianos a ‘luchar tenazmente por la fe’, y les dio tres motivos para ello. Primero, Dios había ‘salvado a un pueblo de la tierra de Egipto’, pero muchos de sus integrantes cayeron después. Segundo, hasta hubo ángeles que se rebelaron y pasaron a ser demonios. Tercero, Dios destruyó las ciudades de Sodoma y Gomorra porque eran sumamente inmorales. Judas dice que estos relatos bíblicos constituyen un “ejemplo amonestador”. Sí, hasta los creyentes que han sido “conservados para Jesucristo” deben tener mucho cuidado de no apartarse de la fe verdadera. (Judas 1-7.)

Jehová es nuestro Padre celestial (1 Cor. 8:6). Él nos conoce a la perfección y puede ver incluso lo que hay en nuestros corazones (1 Sam. 16:7; Pro. 21:2). El rey David le dijo: “Tú mismo has llegado a conocer mi sentarme y mi levantarme. Has considerado mi pensamiento desde lejos. Pues no hay una sola palabra en mi lengua, cuando, ¡mira!, oh Jehová, tú ya lo sabes todo” (Sal. 139:2, 4). Como Dios nos conoce tan bien, no hay duda de que sabe lo que es mejor para nosotros. No solo eso: él es omnisapiente. Nada escapa a su vista. Su comprensión de las cosas supera por mucho a la del ser humano. Y conoce el resultado de los asuntos desde el principio (Isa. 46:9-11; Rom. 11:33). Él es “el único que es sabio” (Rom. 16:27, Biblia del nuevo milenio).
Además, Jehová nos ama y desea lo mejor para nosotros (Juan 3:16; 1 Juan 4:8). Y su amor lo impulsa a ser generoso. El discípulo Santiago escribió: “Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba, porque desciende del Padre de las luces celestes” (Sant. 1:17). Quienes se dejan dirigir por él se benefician enormemente de su generosidad.
Por último, Jehová es todopoderoso. El salmista dijo: “Cualquiera que more en el lugar secreto del Altísimo se conseguirá alojamiento bajo la mismísima sombra del Todopoderoso. Ciertamente diré a Jehová: ‘Tú eres mi refugio y mi plaza fuerte, mi Dios, en quien de veras confiaré’” (Sal. 91:1, 2). Cuando seguimos la guía de Jehová, buscamos refugio bajo la sombra del Dios que no puede fallar. Aunque afrontemos oposición, él nos sostendrá. Jamás nos defraudará (Sal. 71:4, 5; léase Proverbios 3:19-26). Como vemos, Jehová sabe lo que es mejor para nosotros, desea lo mejor para nosotros y tiene el poder de darnos lo que es mejor para nosotros. ¡Qué error sería rechazar su guía!

jueves, 26 de noviembre de 2009


A algunos les puede parecer anticuado este criterio sobre el noviazgo y el matrimonio. Pero los testigos de Jehová no permiten que la presión de grupo influya en su elección de amigos ni en sus decisiones sobre el noviazgo y el matrimonio. Saben que “la sabiduría queda probada justa por sus obras” (Mateo 11:19). Jehová siempre sabe lo que es mejor, de modo que toman muy en serio su consejo de casarse “solo en el Señor” (1 Corintios 7:39; 2 Corintios 6:14). No se casan precipitadamente con la idea equivocada de que el divorcio o la separación son opciones aceptables en el caso de que la relación fracase. Se toman el tiempo para hallar la pareja adecuada, pues reconocen que cuando ofrecen los votos matrimoniales, les es aplicable la ley de Jehová: “De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Por lo tanto, lo que Dios ha unido bajo un yugo, no lo separe ningún hombre” (Mateo 19:6; Marcos 10:9).
 
Posted by Picasa

miércoles, 25 de noviembre de 2009

¿POR QUE SE DA TANTO ENFASIS A ESTE ASUNTO DE ENSEÑAR?


Pues bien, los cristianos tienen que saber enseñar cuando predican de casa en casa y en las calles, o cuando vuelven a visitar a los recién interesados en el mensaje y conducen estudios bíblicos con ellos. Tratan de aprovechar todos sus tratos con otras personas como oportunidades para enseñar. (Véase Juan 4:7-15.) Además, el ministro cristiano tiene que enseñar cuando dirige la palabra a la congregación en el Salón del Reino, o cuando da consejo a nivel personal. Y a las mujeres maduras se aconseja que enseñen a las más jóvenes “lo que es bueno” (Tito 2:3-5). Los padres cristianos, también, procuran criar a sus hijos en “la disciplina y regulación mental de Jehová”... algo que requiere que uno despliegue gran aptitud al enseñar (Efesios 6:4; Deuteronomio 6:6-8). ¡No es de extrañar que el apóstol Pablo haya dicho que el cristiano tiene que ser “capacitado para enseñar”!
Pero el enseñar no es fácil. Es un arte (2 Timoteo 4:2). ¿Cómo pueden los cristianos, muchos de los cuales no son “sabios según la carne”, desarrollar este arte? (1 Corintios 1:26.) Esto solo se puede lograr con la ayuda de Jehová (Mateo 19:26). Jehová da sabiduría a los que la piden (Santiago 1:5). Su espíritu santo apoya a los que se esfuerzan por hacer Su voluntad, y Dios nos ha dado la Biblia, que es “provechosa para enseñar”, y puede ayudarnos a estar “equipados para toda buena obra”, incluso el enseñar. (2 Timoteo 3:16, 17.)

GRACIAS

GRACIAS